Por Sarah Elisabeth Sawyer

 

Los padres no deberían tener que preocuparse por el dinero de la gasolina cuando su bebé recién nacido está en cuidados intensivos.

Ese es uno de los motivos que han impulsado la colaboración entre Millennium Medical Group y Reba’s Ranch House. El grupo es propietario y gestiona varias unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN) en Texas, Nuevo México y Georgia. Se trata de una red nacional de neonatólogos, especialistas en pediatría que atienden a recién nacidos con necesidades especiales. 

Muchas de las familias con las que trabaja Millennium Medical Group tienen dificultades para desplazarse. Algunas viven a varias horas de distancia. Para aquellas que se encuentran a tan solo 10 minutos en coche, el tiempo puede parecer una eternidad cuando están separadas de su bebé.

«Ya es bastante duro que tu bebé esté enfermo y no esté en tu habitación, y mucho más que haya que trasladarlo a otro centro a kilómetros de distancia», afirma el Dr. Snehal Doshi, director ejecutivo de Millennium Medical Group. «Como padre, no podía imaginarme a mi mujer en un hospital y a mi bebé en otro».

La ventaja única de la UCIN del Texoma Medical Center (TMC) es su proximidad a Reba’s Ranch House. A veces, los bebés son trasladados al TMC precisamente para que los padres puedan permanecer cerca de ellos durante el largo periodo que dura su estancia en la UCIN. 

«No solemos pensar en ello, pero imaginemos que mamá y papá tienen un solo coche, quizá una camioneta vieja, y tienen que conducir entre 30 y 40 minutos cada día para visitar a su bebé», dice el Dr. Doshi.  «Muchas de nuestras familias no disponen de ese dinero para decir: “Tengo que gastarme 20 dólares para ir a ver a mi bebé”. En el mundo actual, no deberíamos tener que pensar así. Por eso, que una madre se quede unos días en la casa del rancho para quitarle esa carga les ayuda».

El contacto cercano también es fundamental para la salud de la madre y el bebé. Diversos estudios han demostrado que mantener a la madre cerca de su bebé reduce el riesgo de depresión posparto, acorta el tiempo de recuperación y favorece la subida de la leche en la nueva madre. 

En la casa del rancho hay una habitación especial habilitada para las madres. Cuenta con una mecedora y todo lo necesario para extraerse leche, incluida una nevera pequeña para conservarla de forma segura. Ducha, lavandería, comida en la cocina principal… Los padres pueden sentirse como en casa y estar tranquilos mientras cuidan de su recién nacido durante esta etapa tan intensa.

Mientras los médicos se centran en la salud del bebé —algunos de tan solo medio kilo—, la casa del rancho se ocupa de la salud de los padres. 

El Dr. Doshi afirma: «Nosotros, como médicos, estamos muy centrados en tratar la enfermedad, y eso está muy bien. Pero hay que tener en cuenta al paciente en su totalidad y a toda la familia, porque cuando se cuida a un bebé, también se cuida a toda una familia. Reba’s Ranch House ofrece ese apoyo adicional».

«Estas colaboraciones son una parte fundamental del trabajo que realizamos en Reba’s Ranch House», afirma Michelle Lemming, directora ejecutiva de la Texoma Health Foundation. «Organizaciones como Millennium Medical Group son la razón por la que el 100 % de los huéspedes de Reba’s Ranch House han señalado un impacto positivo en su bienestar físico, emocional y espiritual».

La madre y su hijo, que ahora tiene tres años, visitan la casa del rancho cada año el día de su cumpleaños. La madre se quedó varias semanas en la casa del rancho mientras su bebé estaba en la UCIN.