
Los alumnos con necesidades especiales aprenden habilidades para la vida mientras mantienen en buen estado la casa de Reba’s Ranch
Hace cuatro veranos, Angele Johnson se sentó frente al ordenador y escribió: «oportunidades de voluntariado en Sherman, Texas». Estaba decidida a encontrar el lugar adecuado para sus alumnos del servicio de educación especial de la Cooperativa del Condado de Grayson. Necesitaban una actividad de participación en la comunidad que, al mismo tiempo, les sirviera para enseñarles habilidades para la vida en el marco del programa FLITE (Fundamentos para la Independencia en el Aprendizaje a través de Experiencias de Transición) del equipo de la Cooperativa de Grayson.
Este programa de transición está dirigido a los alumnos de Angele con el fin de que descubran sus capacidades y aptitudes, y de enseñarles habilidades básicas para la vida y el trabajo. FLITE cumple su séptimo año como parte del servicio de educación especial cooperativa del condado de Grayson y ayuda a los alumnos en su transición de la escuela secundaria a la edad adulta.
«Era muy necesario contar con algo que permitiera a los estudiantes con esas habilidades ponerlas en práctica», afirma Angele. «Este programa se diseñó para quienes desean buscar empleo».
¿Una feliz coincidencia o algo más?
Cuando Angele pulsó el botón de búsqueda en su navegador de Internet, apareció justo lo que estaba buscando: Reba’s Ranch House.
«Para mí, fue cosa de Dios», afirma.
Angele visitó Reba’s Ranch House y se reunió con la directora Marilyn Bice. Hablaron sobre cómo involucrar a los alumnos como voluntarios.
Aprender a desenvolverse en un entorno laboral
«Básicamente, ayudamos a mantener la casa en buen estado», explica Angele. «Durante el curso escolar, venimos dos veces por semana y hacemos las camas, lavamos la ropa, barremos, quitamos el polvo y abrillantamos los muebles. Todas estas son habilidades prácticas para la vida cotidiana que los alumnos tienen la oportunidad de aprender».
Desde estirar bien las sábanas hasta saber cómo se deben doblar las toallas, los alumnos están aprendiendo que un trabajo puede exigirles hacer las cosas de una manera concreta. Esto les enseña a desenvolverse en un entorno laboral, desde resolver desacuerdos hasta asumir funciones de liderazgo.
«Hay algo mágico en que un alumno enseñe a otro», dice Angele. «Asimilan lo aprendido, lo recuerdan y saben qué hacer. Me encanta cuando les dicen a los demás: “Así es como lo hacemos en Reba’s”».
Las interacciones con los huéspedes dejan huella
De los 950 huéspedes que se alojan cada año en Reba’s Ranch House, los estudiantes se encuentran con ellos de vez en cuando.
«El equipo de Reba siempre se asegura de que nos presenten a todas las personas con las que nos encontramos», dice Angele. «Es una habilidad social estupenda, ya que mis hijos pueden decir: “Hola, soy tal y tal”, y demostrar que saben dar la mano y presentarse de forma adecuada».
Al terminar una tarea, los alumnos se detienen un momento y experimentan una de las sensaciones más gratificantes de la vida: la satisfacción de saber que han hecho un buen trabajo.
«Les encanta ver que la habitación que acaban de terminar está limpia», dice Angele. «Cuando limpiamos las ventanas esta mañana, notaron la diferencia. Dijeron: “¡No toquéis las ventanas, chicos, que ya están limpias!”. Es una relación interesante entre el trabajo que hacen y lo que ven».
Hazte voluntario
Los voluntarios son una parte esencial de Reba’s Ranch House, y estamos muy agradecidos de colaborar con el equipo FLITE. Si te interesa colaborar como voluntario en Reba’s Ranch House, ponte en contacto con Marilyn Bice en el 903-463-7322 o visita nuestra página«Tú puedes ayudar».
¡Reba, eres increíble por todo lo que haces por las comunidades de Texas y Oklahoma!