Un artículo publicado por la Universidad de Buffalo señala:

«Tu bienestar general influye en tu visión de la vida y en tu capacidad para afrontar la situación [como cuidador]. Cuidarte a ti mismo es importante e implica:

  • tomar tres comidas equilibradas al día,
  • hacer ejercicio a diario,
  • dormir y descansar lo suficiente,
  • dedicarte tiempo libre.

La comida es el combustible de tu cuerpo. Saltarse comidas, comer mal o tomar mucha cafeína no es bueno. Aprende a preparar y a comer comidas sencillas, nutritivas y equilibradas. Evita tomar más de 60-90 ml de alcohol al día.

La actividad física puede servirte de válvula de escape, ya que te relaja y te hace sentir bien.

Los estiramientos, caminar, trotar, nadar o montar en bicicleta son ejemplos de ejercicios revitalizantes. Consulte a su médico antes de comenzar una rutina de ejercicios. Su médico puede ayudarle a diseñar un programa que se adapte a sus necesidades particulares.

El tiempo libre te permite sentirte mejor y más capaz de afrontar tu situación. Disponer de tiempo para ti mismo, ya sea para leer un libro, visitar a un amigo o ver la televisión, también puede proporcionarte placer y relajación, y romper con la rutina y la presión constantes que supone el cuidado de un ser querido.

Si no consigues dormir debido a la tensión, practica ejercicios de relajación. Respirar profundamente o visualizar escenas agradables puede resultar útil. Las alteraciones del sueño persistentes pueden ser un síntoma de depresión mayor, que requiere atención médica.

Haz clic aquí para leer el artículo completo en la página web de la Universidad de Buffalo.